Evolución

Tuve que dejar aparcado mi otro blog (laciudaddeelena.com). No tenía ganas de escribir en él. Sólo tenía tiempo para el yoga y el trabajo. Así que he pensado que quizás sería más útil para mí escribir sobre lo que me apasiona que sobre reflexiones al vuelo (que no quiere decir que no reflexione por aquí pues eso es inevitable para mí).

Empecemos un poquito por el principio: Nunca fui una niña deportista ni aventurera (al menos no en nada que requiriese un esfuerzo físico). Era más bien una persona de las que yo llamo mental. Me podía pasar el día con los cascos puestos, escuchando música, imaginando, leyendo, pensando…

Veía con envidia a otras niñas que sabían hacer piruetas en clase de baile, hacer el pino y demás acrobacias con soltura y gracia cuando yo era una patosa, una insegura y una miedica que ni probaba a hacer algo porque me sentía una total incapaz.

En mi juventud mis hábitos tampoco eran muy saludables. Fumadora y siempre dispuesta a unas cañitas (esto ha mejorado pero no ha cambiado del todo). Comía cualquier cosa sin conciencia. Supongo que a muchos os resuena…

Pero un día, de repente, sin más, me estaba acercando peligrosamente a los cuarenta (atemorizante cifra), y tenía que encontrar algo que me ayudase a encontrarme, a valorarme, a reforzarme, a conectarme conmigo misma. Y encontré el yoga. Había probado y dejado muchas cosas: baile, aerobic, bici, fitness, taichí… Pero sólo el yoga completó mi búsqueda y me aportó todo lo necesario: seguridad en mí misma, explorar y rebasar mis límites, vencer miedos (aún me quedan muchos pero poco a poco…), sentirme capaz, tolerante, la paciencia, perdonarme. Todavía es un misterio para mí como esta disciplina milenaria consigue cambiar el cuerpo y la mente de las personas, pero lo hace. Sin darte cuenta y poco a poco los cambios se van sucediendo. Así que ahora me encuentro con 40 años más en forma que nunca, logrando posturas que requieren de mucha fuerza, equilibrio y elasticidad con las que sólo podía soñar cuando tenía 20 años. Logrando aquello que antes miraba desde la admiración y la envidia. Y junto a esos logros no exentos de mucha práctica y esfuerzo se fueron sucediendo los cambios mentales. Se crearon nuevas conexiones cerebrales de algún modo y nuevos patrones de pensamiento. Aún me queda mucho trabajo para deshacerme de toda la programación que llevo a cuestas y de las antiguas creencias. Así que este blog va dedicado a ese proceso y al yoga.

Namaste 🙏🏼

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