Ser un buen o mal yogui


Hace un par de semanas vi en una red social como le decían a una popular profesora de yoga que no era una yogui auténtica porque en muchas de sus fotos aparecía con una copa de vino en la mano. A la yoguini mundialmente conocida, Kino Macgregor, la increpan a menudo porque aparece en sus tutoriales maquillada, peinada y, sobre todo, por llevar shorts. Tiene que aguantar a menudo comentarios groseros y de carácter sexual, además de las críticas de los que consideran que “eso” no es yoga.

Imagen de Kino Macgregor

Afortunadamente estás dos mujeres  que he mencionado, tienen la suficiente personalidad para seguir siendo ellas mismas y transmitir su autenticidad en todo lo que publican. Sinceramente no entiendo estas restricciones a la hora de catalogar a alguien como buen yogui o mal yogui. Por otra parte habría que abrir otro debate para saber a qué llaman yogui. Pues no creo que por el hecho de practicar yoga, meditación o, incluso, ser monitor o profesor de yoga, se sea ya un yogui. 

Es cierto que el yoga va más allá de posturas y del trabajo corporal (para eso ya estaría el pilates). Conlleva también un estilo de vida y una forma de actuar y pensar que se ha de trasladar fuera de la esterilla, pero en mi opinión personal no es obligatorio. Cada uno que haga lo que le haga sentir mejor. Tampoco creo que se esté vulnerando ningún concepto de la filosofía del yoga por llevar una ropa determinada o por beber una copa vino. En ese caso si yo fuese una yogui, que no lo soy pues solo soy una practicante, yo sería una mala yogui. 

Algunos de los fundamentos de la filosofía del yoga son: no violencia, no mentir, no robar, control de los placeres sensuales, no apegarse y no acumular riquezas. Otras implicaciones serían llevar una alimentación sana (hay que cuidar cuerpo y mente), aceptar el punto vital en el que estamos, conocimiento de uno mismo, y llegar a sentir la unidad con el universo mediante la meditación, entre otras cosas.

Entonces ¿que es ser un “buen o mal yogui”? Pues para mí, no existe el mal o el buen yogui. Cada uno puede hacer yoga vestido como quiera mientras esté cómodo y sus movimientos no se vean limitados por prendas rígidas (como cualquier deporte). De hecho, inicialmente en la India, los hombres practicaban yoga con una especie de pañal de tela y nadie se escandalizaba… Cuidar la alimentación y llevar un modo de vida saludable deberíamos hacerlo todos, tanto los practican yoga como los que no. No creo que debamos llevarlo al extremo si no queremos. Y por supuesto llevar una filosofía que tenga por máxima no dañarnos a nosotros mismos ni a los demás.

¿No serán peores yoguis los que se están fijando y criticando lo que beben, comen y visten los demás? Por qué justamente eso no es muy de filosofía yóguica…

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